La vida de las personas está cada vez más vinculada al uso de una
computadora, y esa relación parecería no tener vuelta atrás: a esta
altura resulta muy difícil imaginar cómo se resolverían ciertas cosas
de la vida diaria sin conectarse a la PC.
Lejos de demonizar
el uso de las herramientas de la nueva era digital, los psiquiatras que
intentan armar un nuevo manual sobre diagnóstico de enfermedades
mentales aún no están de acuerdo sobre si la adicción a Internet es
realmente una enfermedad. Pero muchos profesionales de la salud mental
ya están considerando y analizando a fondo la adicción a Internet, que
reúne todos los ingredientes de una conducta adictiva clásica en niños
y adultos.
Incluso, los doctores Dimitri Christakis y Megan
Moreno, de la Universidad de Washington, EE. UU., se preguntan ya si la
adicción a Internet no se convertirá en la epidemia del siglo XXI, como
la diabetes y la obesidad.
"Los niveles de afectación son cada
vez más crecientes y preocupantes, sobre todo en jóvenes", admite el
psiquiatra Alfredo Cía. "Es un problema serio, que todavía se da en una
proporción baja", reconoce el psiquiatra Hugo Marietan. No
necesariamente por estar muchas horas frente a la computadora uno se
convierte en un adicto, pero los especialistas coinciden en que hay
cada vez más casos.
¿Es posible comparar la adicción a
Internet con la adicción a las drogas o al alcohol? "Por supuesto que
se puede hablar de adicción: la persona posterga actividades que
estaban dentro de su rutina habitual (estudio, trabajo, amistades) y
encuentra todo eso en el aislamiento que le da la computadora", dice
Marietán.
"Hay rasgos comunes con otros tipo de adicciones
-agrega Cía- como la necesidad de dosis crecientes para obtener la
misma dosis de placer o la abstinencia, que puede generar un estado de
irritabilidad, agresividad, ansiedad o depresión".
Para el
psiquiatra Wilbur Grimson, la comparación con otras adicciones funciona
como metáfora. "En las adicciones comunes, como alcohol o drogas,
ingresa una sustancia al cuerpo, mientras que con Internet lo que
tenemos es un estímulo. En los dos casos todo ronda en una demanda que
no puede ser satisfecha".
"El uso de la computadora es en sí
mismo inocuo, e incluso hasta está avalado socialmente. Lo que podemos
lograr es un estado psicológico en el que no sentimos nuestras
angustias; eso sí se emparenta con el efecto de las adicciones",
detalla el psiquiatra Pedro Horvat.
Los más vulnerables a este
problema son quienes sufren trastornos afectivos, depresión y
dificultades en la atención. Una prueba del equipo médico del Hospital
de Taiwán analizó 2.300 adolescentes y demostró que los síntomas
psiquiátricos se relacionan con el abuso de Internet. Mónica Oliver es
jefa de Salud Mental pediátrica del Hospital Alemán y sostiene que
"cuando se habla de adicción se habla de una problemática de historias
vinculares fallidas".
¿Estamos en presencia de la epidemia del
Siglo XXI, tal como ya pronosticaron los científicos respecto de la
diabetes y la obesidad?
Roberto Sánchez, psicólogo de la
Universidad de Mar del Plata, no cree que la adicción a Internet llegue
a ser una epidemia, aunque admite que habrá "cada vez más casos". "Es
una visión un poco catastrófica", admite Marietán y en la misma línea
está Pedro Horvat: "No creo que se convierta en la epidemia del Siglo
XXI. Pero las circunstancias económicas y laborales de la mayoría de la
gente conspiran contra las posiblidades sociales. Cada vez más personas
viven solas o separadas, entonces habría que pensar que tal vez la
soledad sea la epidemia del siglo 21".
Fuente: Diario Clarín digital del 31/10/09.